Despedida

Y se marchó con mi sombra y su dolor
y de sí huyeron su pequeña e importante alegría de saberme sola
tal vez recordándolo
de saberme allí, a su lado, aun sin palabras pero mejor con ellas
mejor con amor te quiero, deseo volver a ti.
Aun sin palabras con mi presencia le bastaba para ser un poco menos desdichado
para tener un poco más de fe
para evadir la soledad que yo le regalé
y que él aceptó con lágrimas y con la certeza de que esa vez era para siempre.

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