Paisaje urbano

En medio del mar de basura tirada en las calles de la gran ciudad, se podía ver a un hombre joven y famélico, sucio y harapiento, acuclillado buscando desesperadamente algo para comer. El descontento y la rabia de la población se volcaron en contra de la administración local. Nadie se airó ni levantó su voz para protestar porque un ser humano tuviera que hurgar en la basura para poder sobrevivir.

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