post

Tu llegada

Apareciste un día
Sin saberme
Sin saberte
Ni siquiera tus ojos se encontraron con los míos
Pero tu voz nació tan cercana a mí
Que quedó en mi memoria como un eco

Llegaste otro día
Con palabras y ojos ahora cercanos
pero con tu sonrisa todavía ajena

Después de muchos andares volviste
Y esta vez tu mano y tu boca
Desnudas y ansiosas
Sorprendieron mi corazón

Regresaste luego
Y en un instante que conservo
En un cuarto frío para que no se marchite
Navegaste con tu piel la mía

Ya no sé si volverás
Prefiero no esperarte
Tal vez así otro día de nuevo me sorprendas
Con tu boca hablándome de amor

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *